
El abuelo Tate descubrió hace unos años que su verdadera vocación, el sentido de los últimos momentos de su vida, era el ser científico y estudiar de manera racional y metódica su alrededor. Su nieta, Calpurnia, la única niña de una familia baptista muy numerosa, se da cuenta de que sólo podrá salir de su más que posible asfixiante futuro -futura esposa, futura madre, futura administradora de un futuro hogar- si logra seguir los pasos de su abuelo. Un abuelo, por cierto, al que todos los niños temen y al que consideran un poco loco.
Nada extraño, tal vez, si no nos diéramos cuenta de que el abuelo conoce de primera mano a Darwin, que por aquel entonces está revolucionando la ciencia con ese libro extraño sobre la evolución de las especies, y que la llegada del primer teléfono -un invento de un tal Bell, al que también el abuelo Tate parece conocer- o del primer automóvil están trastocando las mentes de Austin rayando el principio del s. XX.
Un libro absolutamente recomendable, de lenguaje ágil y fresco, sencillo de leer y totalmente natural.
1 cosas que decir:
Muchas felicidades para este año, dale vida a tus sueños y que la crisis económica pase de largo.
¡¡Feliz año 2011!!
Un abrazo.
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